La libertad en las alas

La libertad en las alas

El comienzo de una historia

El comienzo de una historia

Con el cruce de miradas
fue más que suficiente,
pero  completaste el encanto
con la mueca de tu preciosa sonrisa.
Me acerque altanero,
sin miedo
seguro de mí
y te invite.
Y así terminamos embriagados,
no por el vino,
sino por la química
que intoxica al tener piel.
Aquella noche de destinos escritos,
la hermosa música,
suave,
de notas y románticos compases,
nos envolvía en clima.
Nos comunicábamos
con tímidos gestos
y ojos picaros
de esquivos motivos.
Mientras jugabas con tu cabello,
rompí el silencio,
que no era incomodo,
sino intimo, sensual,
con preguntas de tus cosas,
y sonreías, contestabas, preguntabas,
yo no podía dejar de mirar tu boca.
Y así los minutos llamaron a la medianoche,
con la dulzura de tu voz
y lo salvaje de tu escote,
se hacía tarde,
todo siempre se acaba.
Te acompañe hasta un taxi,
nos dimos mutuamente las gracias,
de nuevo tu sonrisa me conquistaba.
Dispuesto a no perderte
y con el temor de ya no verte,
junte coraje
tome tus manos
y muy despacio me acerque,
primera cita,
me comporte atrevido,
y te bese.

2 comentarios:

  1. un beso robado en una noche magica, me pone la piel de gallina. La L@u

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  2. seguramente sera un tierna historia de amor. tqm poet

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